miércoles, 2 de octubre de 2013

Foro de Empleo UC3M: acostumbrándote a la explotación, a los despidos, a la represión.



La CNT ha vuelto a presentarse esta mañana en el campus de Leganés, el día de la inauguración del llamado Foro de Empleo de la Universidad Carlos III, para denunciar la presencia de las empresas que se están adueñando de nuestra enseñanza superior. 

Parece mentira que mientras quienes gobiernan la Universidad Carlos III dicen no disponer de dinero para renovar contratos de personal externalizado e interino, para dejar de subir de forma astronómica las tasas de matrícula o para renovar becas para los estudiantes con menos recursos, sí que lo tenga para montar estas ferias donde las más importantes empresas depredadoras del panorama nacional e internacional tienen las puertas abiertas para captar a sus futuras víctimas.

Ese es el caso especialmente sangrante de dos empresas aquí presentes: Capgemini e Indra, con las cuales nuestro sindicato mantiene conflicto abierto por abusar reiteradamente de los derechos de sus trabajadores.

Vergüenza le tendría que dar a los responsables de esta universidad permitir que por nuestros pasillos y en nuestras aulas se paseasen los directivos de una empresa como Capgemini, que, a pesar de reportar un beneficio neto de 370 millones de euros en 2012, el pasado mes de junio ejecutó un brutal ERE y despidió y condenó a la miseria a 231 trabajadores en sus oficinas de Madrid.

Vergüenza le tendría que dar al rector Daniel Peña y a su equipo de burócratas ignorantes invitar a gente como Mari Carmen Moneva Montero, directora de Desarrollo de la Organización de INDRA, una empresa tristemente conocida entre sus trabajadores por sus tácticas mafiosas de represión sindical y abusos. Solo en la Biblioteca Nacional, donde INDRA tiene concedidas las contratas de varios servicios a costa de ingentes cantidades de dinero público, sus directivos despidieron a tres compañeras de CNT por el simple hecho de reclamar sus derechos y denunciar su cesión ilegal. La represión contra cualquier forma de organización de los trabajadores en esa empresa, el acoso laboral a todo empleado que decida reclamar sus derechos, las condiciones de trabajo semiesclavas y los salarios ridículos deberían ser cuestiones lo suficientemente importantes como para que a quienes organizan este evento con los fondos de la Universidad Carlos III se les cayese la cara de vergüenza.

¿Pero cómo vamos a reclamar vergüenza a individuos que han demostrado ser tan explotadores o más que los empresarios de la peor calaña? ¿Cómo vamos a pedir vergüenza a una persona como nuestro rector Daniel Peña, que el pasado mes de octubre pidió la entrada de la Policía Nacional en este mismo campus para disolver un piquete informativo de CNT como el que esta mañana hemos realizado? ¿Cómo va a tener un mínimo de vergüenza una gente que, encima de despedir a un trabajador después de años de servicio, es capaz de denunciarlo con falsas acusaciones?

Después de que nuestro delegado sindical, que estuvo cuatro años trabajando como gestor de proyectos de investigación en el campus de Getafe, fuera condenado (gracias a los falsos testimonios el día del juicio del rector, la directora de recursos y el gerente) a varios días de arresto por subirse con sus compañeros con una pancarta para reclamar su readmisión el día de la inauguración del curso académico 2012-2013, no esperamos nada de nadie en esta universidad dominada por la pleitesía y el servilismo: ni del personal funcionario, demasiado preocupado por sus trienios, sus hipotecas y sus calendarios de vacaciones; ni del personal interino y precario, demasiado pendiente de hacer méritos ante sus respectivos jefes para que les sigan contratando cuando vuelvan las vacas gordas; ni de los sindicatos electoralistas (CGT, CCOO, UGT), obsesionados por mantener sus privilegios a cambio de vender a sus compañeros; ni de esos “sindicalistas” supuestamente críticos con sus organizaciones, entrenados para infiltrarse en las pocas asambleas y plataformas de trabajadores y estudiantes que intentan funcionar horizontalmente en esta universidad, para mangonearlas, desmoralizarlas y seguir trepando hasta conseguir el puesto de liberado sindical que tanto ansían y poder vivir por fin del cuento. 

No esperamos nada de nadie. Solo deseando que algún trabajador o estudiante se nos acerque algún día, nos dé la razón, se anime a luchar por lo que es justo y para entonces ya no sea demasiado tarde. 


¡READMISIÓN COMPAÑEROS DESPEDIDOS! 
¡FUERA LAS EMPRESAS DE LA UNIVERSIDAD!

jueves, 13 de junio de 2013

Despidos masivos, alumnos expulsados, puertas abiertas a la represión: esa es la enseñanza a distancia del rector Daniel Peña


En la mañana de hoy la CNT ha vuelto a hacer acto de presencia en uno de los magníficos eventos de esta universidad pública para decirle a su rector Daniel Peña que no nos amedrentan sus denuncias, ni los porrazos de sus empleados de seguridad, ni sus amenazas. 

En este caso, se trataba de las IV Jornadas eMadrid sobre MOOCs, en las que la Universidad volvía a hacer gala de su ostentosa capacidad económica mientras muchos de sus trabajadores y estudiantes están siendo despedidos y expulsados de esta institución, por los recortes en personal y la brutal subida de tasas de matrícula. En un momento, el rector Daniel Peña, haciendo gala de ese talante dialogante al que nos tiene acostumbrados, se ha acercado a nuestro piquete a discutir con algunos de nuestros afiliados, escoltado por varios empleados de seguridad. Nos ha dejado claro que no piensa readmitir en su puesto de trabajo al delegado de nuestra sección en la universidad.

Pues que se entere el señor Daniel Peña y su equipo rector que no estamos dispuestos a callar, como hacen los demás sindicatos en esta universidad, mientras haya compañeros nuestros que se estén quedando en la calle después de años encadenando contratos temporales y compañeros nuestros que estén teniendo que abandonar sus carreras por no poder pagarse las tasas de matrícula que él mismo exigió que fueran lo más altas posibles en las reuniones de la CRUMA del curso pasado.

Estamos hartos de su chulería y sus modos de mafioso. Para quien no lo sepa todavía, esta es su forma de resolver el conflicto sindical abierto por la sección de CNT desde el pasado mes de julio por el despido de su delegado después de cuatro años trabajando como gestor de proyectos de investigación en esta universidad:

- El pasado mes de septiembre, y después de un acto similar a este en el que un grupo de afiliados de nuestro sindicato se subieron al estrado del salón de grados del campus de Getafe con una pancarta en la que reclamaban la readmisión de su compañero, Daniel Peña denunció al trabajador recientemente despedido, acusándole de lesiones, vejaciones, desórdenes públicos y ni se sabe cuántas más mentiras. En este enlace se puede ver el vídeo de aquella acción sindical y juzgar quiénes son los que verdaderamente ejercen la violencia en esta universidad. http://cntuc3m.blogspot.com.es/2012/09/la-cnt-boicotea-el-solemne-acto-de.html

- El pasado 2 de octubre Daniel Peña, en calidad de rector, permitió el acceso al recinto del campus de Leganés a la Policía Nacional para que disolviera un piquete de nuestro Sindicato de Enseñanza e Intervención Social, que reclamaba el final de los despidos en esta universidad. Violando la autonomía universitaria y la libertad sindical, la policía obligó de malos modos a los miembros del piquete a marcharse del campus.

-  El 25 de febrero, un empleado de seguridad del campus de Getafe la emprendió a porrazos con un afiliado de este sindicato que estaba haciendo una pintada en un muro de la universidad reclamando la readmisión de su compañero. Según palabras de los propios vigilantes de seguridad, habían recibido órdenes claras desde el Rectorado de no permitir ninguna forma más de visibilización de este conflicto sindical. Si lo permitían, ellos también serían despedidos.

- El 29 de abril, el rector de esta universidad, acompañado del gerente y la directora de Recursos Humanos, dedicó una mañana en ir al Juzgado Número 8 de Getafe a declarar contra el trabajador despedido e intentar que en el juicio por el acto reivindicativo arriba mencionado se le impusiera la pena más alta posible.

Esta es la educación que este señor Daniel Peña pretende transmitir online y de forma masiva:
Que los alumnos de familias con menos recursos vayan aprendiendo a estudiar desde su casa, porque no va a haber manera de que se paguen las abusivas tasas de matrícula que él mismo exige y desea en su universidad.

Que los más de trescientos trabajadores despedidos el curso pasado bajo la fórmula maestra de la “finalización de contrato” se alegren de haberse callado la boca, porque si hubieran hecho lo que el trabajador de la CNT despedido ahora estarían sufriendo, además de las consecuencias de estar desempleado, la represión de sus falsas denuncias.

Y en definitiva, que el 60% de la plantilla de esta universidad que trabaja como becarios, subcontratados, personal vinculado a proyectos de investigación, interinos, asociados, adjuntos y demás formas de contratación miserable y de precarización de la vida, vayan haciendo cursitos estupendos como el presente para mejorar sus “curricula”, porque dentro de bien poco estarán también en la calle, sin indemnización ni futuro.

Frente a esa falta de educación que promueve el señor Daniel Peña, nuestra solidaridad, nuestra acción directa y nuestra lucha.

¡¡Readmisión compañeros despedidos!!
¡¡No al tasazo en las matrículas!!

martes, 4 de junio de 2013

Seguimos en lucha contra la explotación en la UC3M (o cómo plantar cara a los abusos de un “golfo”)



El pasado jueves 23 de mayo una quincena de militantes de la CNT madrileña decidimos acercarnos al domicilio del rector y explotador de la Universidad Carlos III de Madrid, Daniel Peña, con la intención de hacer conocer a los vecinos y vecinas de ese individuo las miserias de tan insigne personaje. 

Por supuesto en época de crisis nos acercamos al domicilio del Excmo. Rector suponiendo la modestia de un cargo público, una persona, al fin y al cabo, que aplica políticas de recortes en la Universidad curso a curso supuestamente por el interés de la comunidad universitaria y como respuesta inevitable ante los recortes que le imponen “desde arriba”. Tal es, según sus propias palabras, la responsabilidad de alguien como él que, ante la reducción de la financiación para la universidad pública, se ve obligado a dejar en la calle a los trabajadores casi a diario. Tal es el ejemplo que se ha propuesto dar en la crisis. 

Por eso, al acercarnos a su domicilio nos sorprendimos al comprobar el lujazo de chalet que disfruta Daniel Peña en una exclusiva zona residencial de la zona este de Madrid. Sin dejarnos asombrar por la crisis asimétrica (los de arriba la causan, los de abajo la pagamos), comenzamos megáfono en mano a gritar llamando explotador al explotador Daniel y pidiendo la readmisión de nuestro compañero despedido. Sinceramente, y viendo la riqueza del barrio en el que nos encontrábamos, pensamos que íbamos a encontrar el rechazo de los vecinos, por eso de las diferencias de clase, pues sabemos que a los ricos nunca les gusta que los pobres hagamos cosas que rompan su opulenta paz. Pero nos llevamos una segunda sorpresa. 

Los vecinos/as curiosean primero por la ventana y después bajan un par de ellos de domicilios diferentes para hablar amigablemente con algunos de nosotros/as y decirnos que Daniel Peña no sólo es un explotador sino que también es un golfo y un vividor. ¡Vaya sorpresa! Un cargo público podrido de dinero y además... un golfo. No parece muy querido Daniel Peña entre sus vecinos. 

Mientras, en su domicilio, en el chaletazo, no parece haber vida. Pasan los minutos y la puerta de la casa del explotador se abre de golpe y de allí salen una mujer y dos hombres que nos explican que Daniel Peña ya no vive allí. Desde hace unos meses solo reside su exmujer, otra afectada que tememos conoce mejor que nadie la catadura moral de este Rector Magnífico. Ella misma nos explicó que nada tenía que ver con Daniel Peña y se mostró receptiva a escuchar nuestras quejas.

En esos instantes aparecieron una docena de policías a toda velocidad en sus coches y, en tono chulesco y con la agresividad propia de quien se sabe impune y armado, nos pidieron nuestra documentación. Haciendo gala del pasado de malote de barrio trataron de amedrentarnos con nulo éxito. 

Aunque no encontramos al que sus vecinos conocen como “el golfo” o “el vividor” no nos damos por vencidos. Es una cuestión de dignidad. No pensamos conformarnos con hacer el papel de mercancía que nos atribuye gente como “el golfo”. No vamos a agachar la cabeza. 

Por la readmisión de los despedidos en la Universidad Carlos III, por una universidad pública libre de golfos, vividores y explotadores, organízate y lucha.

lunes, 29 de abril de 2013

El rector de la UC3M testifica en un juicio contra un trabajador despedido



Hoy día 29 de abril, en el Juzgado de Instrucción Número 8 de Getafe, se ha celebrado el juicio de faltas contra nuestro compañero Javier, delegado de la Sección Sindical de CNT en esta Universidad, denunciado por el gabinete jurídico de la universidad por el piquete con que se inauguró el conflicto sindical por su despido. Se le acusaba de desórdenes públicos, coacciones, lesiones y vejaciones por haber desplegado junto a sus compañeros de sindicato una pancarta en el estrado durante la solemne apertura del curso académico el pasado 18 de septiembre de 2012. El rector Daniel Peña, junto al gerente Juan Manuel Moreno y la directora de Recursos Humanos, Carmen Martín Romo, han testificado en contra del trabajador despedido.


¿Cuál es el verdadero delito por el que la UC3M pretendía condenar a nuestro compañero? ¿Desplegar una pancarta, leer un comunicado en público y reclamar su readmisión es un crimen por el que el rector de una universidad pública deba acudir a un juzgado para lograr que a un antiguo trabajador de su comunidad le castiguen con la multa más alta posible o incluso con penas de prisión? Desde la sección sindical de CNT en esta universidad entendemos que no. El hecho por el que la Universidad Carlos III llevó a juicio a nuestro delegado (intentando incluso que los hechos denunciados se juzgasen por la vía penal, no como falta administrativa) era otro. El verdadero delito que cometió nuestro compañero fue el de no haber escuchado promesas de futuras contrataciones, no haber agachado la cabeza y no haberse marchado a su casa a esperar que un buen día, después de cuatro años seguidos encadenando contratos temporales, alguien le llamase por teléfono para ofrecerle un nuevo contrato basura en la Universidad Carlos III de Madrid. 
Mediante esta denuncia y esta causa contra nuestro compañero, el rector y su equipo han querido utilizar el miedo y la represión  para erradicar de esta universidad a un grupo de trabajadores y estudiantes que ha decidido enfrentarse directamente a quienes los despiden y ponen en riesgo su subsistencia y la de sus familias. Al parecer, no pueden soportar que algunos trabajadores y estudiantes, hartos de la precariedad laboral, la mercantilización de la universidad y los altos precios de las tasas de matrícula, hayan decidido organizarse en asambleas con sus iguales y hayan creado una sección sindical como la de CNT en la Universidad Carlos III, que no acepta sobornos, no tiene liberados ni estómagos agradecidos que negocien en nombre de los demás y tampoco participa del circo de las subvenciones, los comités y las elecciones sindicales. 

Está claro que nuestro rector Daniel Peña y sus amigotes quiere deshacerse de cualquier forma de este grupo de personas que se ha rebelado contra el clientelismo imperante en esta universidad y se ha comprometido a estar presente en todos sus actos oficiales para informar a los que allí acudan del absurdo despilfarro de dinero que esta universidad sigue realizando mientras, en la oscuridad, cientos de personas se están quedando en la calle. Como bien han demostrado esta mañana, quienes gobiernan esta universidad no van a tener ningún impedimento moral a la hora de acudir a un juzgado, mentir y exagerar delante de un juez, con tal de deshacerse de tan incómoda presencia. 

Pues bien, estaba muy equivocado el señor Daniel Peña si pensaba que con denuncias y agresiones de sus empleados de seguridad iba a conseguir taparnos la boca. Inmediatamente después del juicio, varios compañeros de la sección estuvieron en la puerta del rectorado en Getafe informando a los trabajadores de esta nueva vuelta de tuerca en el conflicto sindical. Y así seguiremos haciendo todo el tiempo que sea necesario, hasta que quienes gobiernan esta universidad, responsables directos de nuestra incertidumbre laboral y nuestra miseria,  terminen de una vez con esa sangría de despidos que ellos llaman "finalizaciones de contrato" y con la precariedad laboral que afecta a más del 60 % de la plantilla. 

Nosotros, los trabajadores, no somos mercancía de usar y tirar. Que se metan donde les quepa sus rankings y sus campus de excelencia y empiecen a pensar en las personas que hacemos posible que esta universidad funcione. No podemos consentir que Daniel Peña y sus acólitos, no contentos con poner en la calle a trabajadores después de años de servicio, tengan la desfachatez de denunciarlos y amedrentarlos por manifestar en público su disconformidad con sus despidos.
El pasado 18 de septiembre de 2012, unas semanas después de su despido, lo afiliados de la Sección Sindical de CNT en la Universidad Carlos III, acompañados por varios compañeros del Sindicato de Enseñanza e Intervención Social de CNT Madrid y algunas personas solidarias, se subieron al estrado del salón de grados durante la inauguración del curso académico. Tenían como objetivo visibilizar la injusticia de que esta institución, después de haber despedido a más de 300 personas durante el curso 2011-2012, continuase con su calendario de actos protocolarios y derroches de presupuesto. Con una actitud absolutamente pacífica desplegaron una pancarta y cantaron una serie de consignas para reclamar al rector una reunión en que se dignase a hablar de la readmisión de su compañero, algo que ya habían exigido por escrito mediante documento de reclamación previa y preaviso de apertura de conflicto sindical por despido improcedente. En esa ocasión, el rector no pudo volver a esconderse y prometió al delegado de nuestra sección una reunión para el día siguiente. Con la misma actitud pacífica, los miembros del piquete abandonaron el salón de grados, mientras el acto de los birretes y las togas continuaba su curso. 
Al día siguiente, el rector Daniel Peña faltó a su palabra y jamás concedió dicha entrevista a nuestros compañeros de la Sección Sindical de CNT. Y para colmo denunció al trabajador recientemente despedido, acusándole de coacciones y desórdenes públicos. Además, clausuró el correo de la Sección Sindical de CNT y ordenó a los empleados de seguridad, bajo amenaza de despidos, que atajasen con violencia cualquier nuevo acto de propaganda de nuestro sindicato. Así ocurrió los pasados días 14 de noviembre, 10 de diciembre y 24 de febrero, cuando varios miembros del sindicato de Enseñanza e Intervención Social de CNT fueron agredidos por personal de seguridad mientras realizaban su labor sindical de visibilización del conflicto contra el rectorado de esta universidad por el despido de su compañero. 

Por último, queremos hacer un nuevo llamamiento a la comunidad de trabajadores y estudiantes de nuestra universidad y de las demás universidades públicas madrileñas para que reaccionen de forma contundente contra esta escalada represiva a la que por desgracia nos estamos acostumbrando últimamente. No podemos consentir que agentes de policía y descerebrados contratados por empresas de seguridad mafiosas campen a sus anchas por nuestros campus. No podemos permitir que compañeros de trabajo nuestros, además de ser despedidos, sean criminalizados por defender sus puestos de trabajo. Si los miembros de la comunidad universitaria, desde los estudiantes hasta los funcionarios de carrera, pasando por los becarios y los subcontratados, se dejan llevar por el corporativismo y no actúan de forma unánime contra quienes recortan sus derechos y los reprimen, el futuro que nos espera en la universidad pública será nefasto. 

Animamos a todos los miembros de la comunidad universitaria a que ejerzan de forma activa la solidaridad y el apoyo mutuo con los miembros más vulnerables: los compañeros despedidos y los estudiantes que están siendo expulsados de ella por no poder afrontar el pago de las matrículas. Les animamos a luchar de forma horizontal y asamblearia contra quienes utilizan la fuerza y la represión para acallar a quienes defienden sus derechos.

¡READMISIÓN COMPAÑEROS DESPEDIDOS!
¡BASTA YA DE REPRESIÓN EN LA UNIVERSIDAD!

sábado, 27 de abril de 2013

Mesa redonda sobre conflictividad laboral en la comunidad universitaria

El próximo 27 de abril, en la Federación Local de CNT Salamanca habrá una mesa redonda en la que participarán compañeros de la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Carlos III de Madrid.


Los compañeros contarán su situación laboral en la Universidad y explicarán cuáles son las medidas que les resultaron más efectivas para plantar cara a la situación de precariedad.

http://salamanca.cnt.es/

domingo, 17 de marzo de 2013

Daniel Peña, basta de represión


Aquí está de nuevo la CNT, siguiendo el calendario oficial de actos institucionales en los que el equipo rector de la universidad Carlos III dilapida el dinero que se ahorra en las nóminas de los trabajadores despedidos. Aquí está otra vez la CNT denunciando públicamente lo absurdo e inmoral de que esta universidad continúe su festival de eventos protocolarios, competiciones deportivas, cenas de gala, fiestas de inauguración y saraos, mientras más de 300 trabajadores y compañeros nuestros están desde hace un año en la calle, con la incertidumbre de no saber cómo llegar a fin de mes o cuál será el futuro a corto plazo de sus familias.

Hay que tener mucha desvergüenza para seguir tirando así el dinero. Hay que ser muy cruel para salir luciendo palmito y entregando trofeos de cara al público, mientras, entre bambalinas, el rector Daniel Peña, su equipo directivo y sus servicios jurídicos muestran su cara más feroz y fascista, abusando de los trabajadores y estudiantes que han decidido organizarse para luchar contra los despidos o denunciar su brutal subida de tasas.

Esto le ocurrió a nuestro compañero y delegado de la Sección Sindical de CNT en la UC3M, que desde el pasado mes de julio de 2012 está padeciendo las consecuencias, no solo de haber sido despedido después de cuatro años de servicio a esta universidad, sino también de haber levantado la voz contra quienes, desde sus casas en el barrio de Salamanca y con la comodidad de sus sueldos millonarios, precarizan el empleo y atemorizan al personal que trabaja en esta universidad.


No le ha bastado al rector Daniel Peña con violar la autonomía universitaria el pasado 2 de octubre y enviar a la Policía Nacional para disolver un piquete sindical que la sección de CNT estaba llevando a cabo en el campus de Leganés. No le ha bastado con atropellar la libertad sindical y clausurarnos la cuenta de correo y el acceso a las listas de distribución de información. No le ha bastado con dar órdenes estrictas, bajo la amenaza de despidos, a los empleados de seguridad de los diferentes campus, para que neutralicen a porrazos y puñetazos cualquier actividad de propaganda que este sindicato pretenda hacer dentro de la universidad. No le ha bastado al rector Daniel Peña con insultar a nuestro compañero despedido el pasado 5 de diciembre, mientras un empleado de seguridad le agredía y le rompía el megáfono con el que pretendía leer un comunicado. No le ha parecido suficiente: el pasado día 18 de febrero a nuestro compañero le llegó una citación del Juzgado de Instrucción número 8 de Getafe para declarar el próximo 29 de abril en calidad de imputado en un juicio de faltas. El rector de la Universidad le ha denunciado por coacciones y desórdenes públicos por haberse subido junto a varios compañeros suyos con una pancarta al estrado del salón de grados durante el piquete con que se inició el conflicto sindical por su despido el pasado 18 de septiembre.

De esta manera, el rector Daniel Peña Sánchez de Rivera pretende mandar un mensaje claro a los futuros despedidos en la universidad Carlos III de Madrid: "cuando te echemos de tu puesto de trabajo, vete a tu casa en silencio y espera sumiso allí a ver si te volvemos a llamar dentro de unos meses, porque si te atreves a protestar y denunciar lo injusto de esa situación, sufrirás las consecuencias." Es el mismo mensaje que durante esta semana pasada el rector de la Universidad Politécnica de Madrid ha querido transmitir a los trabajadores despedidos de aquella institución, llenando el campus de antidisturbios para impedir que los empleados celebrasen asambleas.

Desde la Sección Sindical de CNT en la UC3M no estamos dispuestos a permitir que se avasalle de esta manera a trabajadores que simplemente están reivindicando lo que es justo y defendiendo un puesto de trabajo y un salario de mileuristas. No se lo consentimos a empresarios de tres al cuarto cuando despiden y acosan a nuestros compañeros, así que mucho menos se lo vamos a permitir a supuestos empleados públicos con complejos de déspotas.

Queremos dejar claro que en esta universidad los únicos que coaccionan y desordenan lo público son ellos, el rector y sus socios y amigotes en empresas y bancos como Ibercaja, patrocinador de esta Carrera Popular Intercampus y responsable de más de 300 desahucios solo en 2012 en la Comunidad de Madrid. Además, Ibercaja ha sido el principal financiador durante años de la Fundación O'Belén, empresa gestora de centros de menores denunciada por diferentes colectivos e instituciones, incluido el Defensor del Pueblo, por haber cometido torturas y ser responsable de la muerte de Hamid, de 12 años, en el Centro Picón de Jarama y de Saray, de 14, durante su traslado al centro que O’Belén gestiona en Azuqueca de Henares (Guadalajara).


No vamos a consentir que el dinero que se ahorra la Universidad Carlos III en nóminas de trabajadores despedidos sirva para lavar la imagen de empresas y bancos responsables de la miseria de millones de personas en este país. No vamos a permitir que al rector Daniel Peña, en vez de caérsele la cara de vergüenza por despedir y acosar a trabajadores de la Universidad, aparezca en público para entregar premios.



Pedimos disculpas a los atletas profesionales y a los trabajadores que iban a recibir hoy su premio. Estamos seguros que comprenderán que, antes de las competiciones y carreras de unos contra los otros, está la solidaridad entre iguales y, ante todo, la solidaridad con los trabajadores de la universidad Carlos III despedidos.



¡¡READMISIÓN, COMPAÑEROS DESPEDIDOS!!
¡¡NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA!!
¡¡FUERA PARÁSITOS DE NUESTRA UNIVERSIDAD!!

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lunes, 25 de febrero de 2013

Aumenta la represión sindical en la Universidad Carlos III de Madrid

El rector Daniel Peña ha denunciado al delegado de la sección de CNT en la Universidad Carlos III por el piquete con que se abrió el conflicto sindical el pasado 28 de septiembre con motivo de su despido. Los empleados de seguridad de los diferentes campus se emplean a puñetazos y porrazos contra los militantes de CNT que pretenden visibilizar las constantes violaciones de los derechos laborales y de la libertad sindical.


Desde la Sección Sindical de la Confederación Nacional del Trabajo en la Universidad Carlos III seguimos contemplando con estupor la deriva fascistoide con la que el rector de dicha institución, el muy socialdemócrata Daniel Peña, y su equipo rectoral intentan quitarse de encima el problema del conflicto sindical por el despido de un afiliado a nuestra organización. No deben estar acostumbrados a un grupo de personas que se organizan de forma horizontal y, sin intermediarios, subvenciones o coimas, luchan por recuperar lo que les corresponde. Deben estar un poco asustados por que un grupo de trabajadores y estudiantes solidariamente se junten en asamblea y, sin recibir nada a cambio, lleven más de ocho meses dedicando sus esfuerzos a señalar públicamente a los responsables del despido de su compañero y reclamando su readmisión en el puesto de trabajo que desempeñó durante cuatro años.

En sujetos como los que gobiernan la universidad Carlos III, acostumbrados a sus jugosos salarios, sus rankings y sus competiciones infantiles, produce una enorme desazón el darse de bruces con personas adultas a las que únicamente les mueven las convicciones y la solidaridad. Esa desazón mal digerida se convierte en ramalazos de fascismo cuando observan que esa solidaridad y esas convicciones que ellos desconocen son tozudas y quienes las defienden no agachan la cabeza tan fácilmente como lo hacen ellos frente a un complemento retributivo, una invitación a un congreso o un puesto de relumbrón.

Al rector Daniel Peña y su equipo no les parece suficiente desvergüenza haber despedido a más de trescientos trabajadores durante el año pasado. Además, quieren mandar un mensaje claro a los próximos despedidos: el que se atreva a protestar y defienda públicamente su puesto de trabajo lo pagará bien caro. Como a alguien más se le ocurra hacer lo que esos anarquistas de la CNT están haciendo en la universidad, les echarán a sus perros guardianes en las garitas de seguridad y en los juzgados para que dejen de molestar y se callen de una vez la boca. Por eso, han dado órdenes claras a los cabezas huecas que custodian los campus de Getafe, Leganés y Puerta de Toledo de reprimir a golpes cualquier intento de visibilizar la injusticia de los despidos, aunque sea con piquetes informativos o propaganda sindical.

Por otra parte, el pasado día 18 de febrero al delegado de la sección sindical de CNT en la Carlos III le llegó una citación del Juzgado de Instrucción número 8 de Getafe para declarar el próximo  29 de abril en calidad de imputado en un juicio de faltas. El rector de la Universidad le ha denunciado por coacciones y desórdenes públicos por haberse subido junto a varios compañeros suyos con una pancarta al estrado del salón de grados durante el  piquete con que se inició el conflicto sindical por su despido el pasado 18 de septiembre. Juzguen ustedes mismos (mejor que el juez que ha admitido a trámite esta absurda denuncia) las coacciones y los altercados que los trabajadores y estudiantes de CNT en la Universidad Carlos III provocaron ese día de solemne inauguración del curso académico:

http://cntuc3m.blogspot.com.es/2012/09/la-cnt-boicotea-el-solemne-acto-de.html

A partir de hoy día 25 de febrero de 2013, con motivo de la enésima agresión de los empleados de seguridad a nuestros compañeros, la CNT ha decidido recrudecer el  conflicto sindical que mantiene desde el pasado mes de julio contra los responsables del despido de nuestro compañero Javier. Este conflicto no cesará hasta que veamos cumplidos nuestros objetivos: la readmisión en su puesto de trabajo del delegado de este sindicato y la retirada inmediata de la denuncia contra él por haberse atrevido a defender con dignidad su puesto de trabajo.

Veremos quién puede más al final: la represión o la razón.